Partiendo de la definición clásica de grados de libertad, sabemos que el número de grados de libertad de un punto material es el número de variables independientes necesarias para determinar de forma única su posición en el espacio (es decir, sus coordenadas). Deducimos que la cantidad de grados de libertad de un sistema es igual a la cantidad de coordenadas generalizadas necesarias para describir su movimiento.

 

Por lo tanto, un punto que se mueve en un espacio tridimensional tiene tres grados de libertad (es decir, puede moverse hacia adelante / atrás, arriba / abajo, izquierda / derecha), un punto que se mueve en un plano tiene dos grados de libertad como lo hacen el Robot Colaborativo.

 

En la robótica industrial, en particular los robots antropomórficos (brazos robóticos), generalmente tienen un mínimo de seis grados de libertad porque además de la posibilidad de moverse en un espacio tridimensional (por lo tanto, con tres grados de libertad), pueden rotar a lo largo de tres ejes perpendiculares (que tienen por lo tanto, 3 grados más de libertad).

 

Sin estas premisas necesarias y necesarias, llegamos al iCub «pequeño», un robot que alcanza 53 grados de libertad, que se derivan de:

 

  • 7 grados de libertad para cada brazo robótico;
  • 9 grados de libertad para cada mano robótica (3 para el pulgar, 2 para el dedo índice, 2 para el dedo medio, 1 para el anillo emparejado y dedo meñique, 1 para abducción);
  • 6 grados de libertad para cada pierna robótica.
  • 6 grados de libertad para movimientos de la cabeza.
  • 3 grados de libertad para el pecho y la columna vertebral.
  • Los diversos tipos de robots que puede comprar, en el mercado hoy (2020)

 

Como se mencionó en los capítulos anteriores, los robots son máquinas (más o menos antropomórficas, es decir, que tienen características humanas en funcionalidad y movimientos pero también, cuando hablamos de humanoides, en apariencia) capaces de realizar un trabajo de una manera más o menos autónoma, en lugar del hombre y ahora son sistemas cada vez más complejos (a menudo también llamados humanoides o androides).

 

Para comprender la diferencia entre las diversas generaciones de robots y profundizar las peculiaridades de los robots autónomos y no autónomos, consulte la lectura del capítulo «Generaciones de robots: para qué se utilizan y para qué sirven».

 

En este capítulo profundizamos en los distintos tipos de robots, destacando las diferencias entre antropomorfos, humanoides y androides. Para una vista más completa, recomendamos leer el artículo relacionado con los tipos de robots en el mercado.