desguacesgranada.com

El mundo de los desguaces, a día de hoy, puede parecer desde todo punto de vista un mundo totalmente obsoleto. Sin embargo, como vamos a demostrar a continuación, o eso es al menos lo que vamos a tratar de hacer, no solo no está obsoleto de ninguna de las maneras sino que, además, es un sector que se está reinventando con el paso de los años. Seguramente, y esto es algo que es evidente, han tenido que llevar a cabo nuevas ideas como consecuencia de la crisis económica pero no hay duda que esas ideas les ha servido para no solamente poder salvar esta complicada situación sino para, al mismo tiempo, poder competir de nuevo con los mejores.

Un buen ejemplo de ello es desguacesgranada.com. Este desguace lo primero que hizo en su día fue tomarse muy en serio la formación y la profesionalidad de sus empleados. Por todo ello no dudó ni un solo instante en formarles de manera interna y llevar a cabo una serie de contrataciones de personal totalmente especializado. Más que nada porque lo que se trata en pleno siglo XXI no es solo de vender una pieza más o menos cara sino de saber lo que se está vendiendo y de poder asesorar al cliente de la mejor manera posible. Solo así se logra una buena experiencia y tener un cliente satisfecho que seguramente o bien vuelva por nuestro desguace o bien lo recomiende a otro.

Otro aspecto que es clave dentro de la renovación que están experimentando los desguaces, tiene que ver, como ya habrás podido comprobar por ti mismo, con la creación de páginas web. Ahora ya no solo se limitan a vender a través de la propia superficie física sino que también quieren vender de manera online. De esta manera, tal y como se ve en los resultados, las ventas pueden incluso duplicarse por lo que tienen dos fuentes de ingresos que sobre todo a largo plazo viene muy bien porque se diversifica el negocio.

Para terminar, aunque nosotros somos de los que pensamos que este detalle es crucial, los desguaces están incluyendo algunos servicios adicionales como pueda ser el caso por ejemplo de dar de baja un vehículo o de instalar pequeñas piezas que venden. De esta manera se le da un servicio mucho más completo al usuario por lo que no se ve ya el desguace como un lugar desordenador en el que solamente hay piezas de segunda mano.