DESPLEGADOS DECENAS DE AGENTES
El despliegue se ha realizado en la zona de la Ronda de Sant Antoni y sus alrededores
BARCELONA.-
La Guardia Urbana y la Policía Nacional han detenido el barrio del
Raval de Barcelona a decenas de extranjeros en una macrorredada contra
las redes organizadas de prostitución, que comenzó esta madrugada y que
permanecía abierta a primera hora de la tarde.
Agentes
de la Guardia Urbana apoyados por la Policía Nacional armados con mazos
derribaron las puertas de varios pisos que presuntamente eran
utilizados como burdeles por las prostitutas para entrar a registrarlos.
La zona comprendida entre la plaza Dels Angels, la Ronda Sant Antoni y la Rambla del Raval era esta mañana un ir y venir de coches policiales que trasladaban a detenidos en medio de la expectación de los vecinos.
Aunque
las fuentes policiales no han podido precisar el número exacto de
detenidos ya que la operación no se había cerrado, según informaba EFE,
al menos ocho personas han sido detenidas en un piso de la calle
Botella, otras tres en la calle Salvador, cuatro más en otra vivienda de
Peu de la Creu, tres más en la calle de La Cera, cinco en la calle
Ferlandina, y siete en el número 28 de la calle de la Luna.
La
mayoría son mujeres extranjeras que ejercían la prostitución, algunas
de ellas en situación irregular en España, y sus presuntos proxenetas.
Fuentes policiales explicaron que esta macrorredada es el fruto de más de cuatro meses de investigación,
durante la cual han podido relacionar al menos 25 pisos que eran
utilizados por los proxenetas. Las denuncias de los vecinos de la zona,
que han protagonizado diversas 'caceroladas' de protesta por la
situación, aceleraron las investigaciones en relación con el
cumplimiento de la ordenanza sobre civismo, la práctica de la
prostitución en espacio público y el tráfico de personas.
Los
agentes que participan en la macrorredada, una de las mayores que se
recuerdan en los últimos años en Barcelona, se han llevado bolsas negras
llenas de objetos incautados en los pisos, que eran utilizados como burdeles por las prostitutas.
Indignación entre los vecinos
Según
han explicado los vecinos, que desde hace meses venían denunciado la
proliferación de la prostitución en el barrio del Raval, las mujeres
captaban a sus clientes en la ronda de Sant Antoni y luego se
trasladaban a los pisos para practicar sexo, siempre vigiladas por sus
proxenetas.
Para
entrar en algunos de los pisos han tenido que participar agentes de los
Grupos de Operaciones Especiales de la Policía Nacional porque se
sospechaba que los proxenetas podrían estar armados,
aunque no ha trascendido si se han ocupado armas a los detenidos, ya que
la juez que dirige la operación ha decretado el secreto de las
actuaciones.
El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu,
ha declarado que detrás de esta operación "hay meses de investigación y
tiene su origen en la existencia de redes organizadas de prostitución
en este barrio".
Por su parte, el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad,
Ferrán Julián, ha precisado que la Guardia Urbana, tras constatar que
las prostitutas trabajaban coaccionadas por los miembros de las bandas,
solicitaron a la Policía Nacional que investigara estos hechos que
finalmente han desembocado en esta operación.
Julián
no ha precisado el número de agentes que participan en la macrorredada,
aunque ha indicado que un 50% de ellos son del Cuerpo Nacional de
Policía, un 30% de la Guardia Urbana y un 20% de los Mossos d'Esquadra,
que únicamente realizan tareas de apoyo y control de accesos a las
viviendas.
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